Más DeLillo y conspiraciones y esas cosas
Abajo extenso artículo que hice sobre DeLillo y su imprescindible novela Falling Man. Por lo menos a mi top ten 2008 va directo. En especial luego de que sus dos novelas anteriores (Body Art y Cosmópolis) fueran ahí no más. Algo que no me extraña considerando que desde el novelón Submundo (no sé por qué pensé en 2666 todo el rato cuando la leí) que no lograba recuperarse.

EL ÚLTIMO DE LOS DON
El Washington Post lo dijo mejor que nadie: “Desde el momento en que el primer avión chocó contra el World Trade Center, algo era inevitable: Don DeLillo escribiría una novela sobre eso”. Pues bien, la traducción de esa novela ya está acá: El hombre del salto (07), lectura obligada en la lista de los imperdibles 2008, que revisamos junto con Submundo (97) y Ruido de fondo (84), dos clásicos del mundo DeLillo que puedes conseguir en las bibliotecas.
Por Antonio Díaz Oliva
Llamémosle sincronía: un oficinista en el suelo con sangre en la frente. Estamos en Tobalaba, en el pasillo de combinación desde la línea 1 a la 4 . Son pasadas las seis de la tarde de un miércoles y en mis manos tengo El hombre del salto (07), la última novela de Don DeLillo, mientras otro evento —también muy DeLillo— sucede: los guardias parecen haberse extinguido.
Con varios pasajeros buscamos alguno para ayudar al tipo que sufrió un ataque de epilepsia y se golpeó la frente contra el piso. Pero no hay ninguno por los alrededores.
Aquel suceso bien podría ser parte de una novela de DeLillo. Una novela conspirativa en la que la desaparición de los guardias sería otra sincronía de una serie. Porque a DeLillo le encantan es tipo de temas: “suspicacia, miedo, paranoia, la sensación de que el curso de la historia está en manos de fuerzas ocultas”, como declaró una vez.